Estamos en junio de 2026, o sea, a mitad de año. No puedo evitar sentir que todo sucede muy rápido, será por eso que cada vez más seguido un mismo tema pasa por mi cabeza: explorar formas poéticas de vivir la vida, de transitar los días. A menudo me sirve inspirarme en biografías, por eso hoy tengo ganas de escribir sobre Jonas Mekas.

Jonas Mekas (1922-2019) Fue hijo de una familia de campesinos lituanos, estudiante de filosofía, pero la Segunda Guerra Mundial partió su vida a la mitad. Cuando era joven, luego de haber transcurrido años en Campos de Desplazados, llegó a New York, -ciudad en la que me encuentro ahora yo también- y allí hecho raíces. Hoy en día es conocido por su labor dentro del campo del cine como director, crítico y restaurador. Por alguna razón, que trataré de desarrollar mas adelante, a lo largo de su vida siempre se definió a si mismo simplemente como: un poeta.

Nothing happens in this film apuntes sobre Jonas Mekas y la belleza cotidiana

La vida de Mekas podría haber sido la vida de cualquier otro inmigrante pobre que no hablaba inglés, sin embargo, al pisar tierras estadounidenses se comunicó con el lenguaje universal del cine y empezó a registrar su día a día en películas sin voz con su cámara Bolex de 16 mm.

Esta práctica diaria fue afinando su ojo para registrar lo que él mismo llamo “Destellos de Belleza”. El registro visual de Mekas iba llenando de sentido su poesía. En medio de esa vida trágica y melancólica propia de un desterrado, nos regala una extensa obra llena de luz y esperanza. Ese proceso de transformación es lo que me llama precisamente la atención, además de otra característica de su estilo: la lentitud.

En sus películas no sucede nada. Podemos ver fragmentos de la vida cotidiana como la lluvia que cae desde una galería, un perro, una silla que se mece. Mekas tiene la capacidad de compartir ese espacio preciso y personal en donde imagen y narración se unen y el espectador siente que esos recuerdos cobran vida en el interior, es decir, se vuelven una realidad emocional.

«Dicen que mis imágenes son mis recuerdos. ¡No, no, no! Cada imagen, cada detalle, todo es real. Los recuerdos se han ido, pero las imágenes siguen aquí. Y son reales.»

— Jonas Mekas

Pensando en esta “necesidad” que él sentía de registrar la cotidianeidad para “capturarla” y hacerla una realidad emocional, es inevitable preguntarme, Mekas, hoy en dia ¿habría sido Instagramer?. Esta pregunta me divierte. El registro de Meka nacía de la sensibilidad y creaba un lenguaje. Nuestro uso, muy a menudo, compulsivo de las instagram stories nace de una necesidad legítima - mostrarnos ante los demás - y crea, paradójicamente, otra necesidad un poco menos noble: tener algo para mostrar.

Sin embargo, al fin del día, todos queremos, al igual que Meka, capturar la belleza, perseguirla, retratarla, subirla a una historia. De nuevo creo que eso es legítimo y profundamente humano. No obstante, mientras estemos en la búsqueda de mostrar y demostrar, será complicado registrar Destellos de Belleza, entendiendolo desde la óptica de este poeta.

La Belleza para Meka es una contradicción en sí: el bello e hiriente destierro, la melancolía de empezar de cero, la amarga experiencia de envejecer. La idea de belleza se construye actualmente, mainstremizada en las redes se siente cerrada, compacta, sin fallas a la vista. De manera que, a medida que podamos romper esta lógica encontrando belleza alternativa, podremos construir el registro desde otra óptica.

“Al mirar atrás, comprendo que mi vida ha estado dominada por una atracción hacia las personas extremas y desbalanceadas”, dice, finalmente, en el documental sobre su vida “THIS SIDE OF PARADISE” (1999).

Me sucede algo muy parecido, me gustan las personas que crean en los bordes, en la periferia, aquellos por los que nadie apostaría un dolar y finalmente terminan siendo quienes se adueñan de un lugar negado. Todo eso, es belleza, no cabe en una historia ni en este posteo, pero es mi trabajo diario afinar el ojo para no perder de vista estas historias de inspiración.

Recomendado:

As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty (2000) | MUBI

As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty (2000) MUBI